MI HISTORIA CON LAS ALGAS

06/06/2021
María Gómez Casal

MI HISTORIA CON LAS ALGAS

 

Recuerdo la primera vez que fui consciente de que había un alga en mi plato!

Cierto es, que llevaba varias semanas viendo unas cosas verdes en mi comida.

Verduras y más verduras, pensaba yo!

Pero como fue la época de la transición en la alimentación de mi casa, los ingredientes “raros” aparecían todos los días en las nuevas comidas, junto con muchas explicaciones sobre los sanos que eran, lo bueno que resultaría para mi hígado y para mis huesos que estaban creciendo.

Aquel día en la cena, a mi madre se le escapó…. Estaba explicándonos por enésima vez, lo sanísima que era la Sopa de Verduras con Miso que nos estábamos tomando. (Mi abuelo y yo éramos “duros de pelar”) y entonces lo dijo!: “Y además lleva Alga Wakame, fantástica para limpiar la sangre”

 

“¿Cómo???? ¿Perdona? He odio bien?? Has dicho ALGA????”

 

Hasta entonces, para mí, las Algas eran “esa cosa asquerosa” que se enredaba en mis piernas mientras me bañaba en la playa. Y de la que huía como si no hubiese mañana, porque “esa cosa” bien podría ser un animal devorador o un bicho muerto o peor aún, algo desconocido de las profundidades del Mar.

 

Os podéis imaginar mi reacción, cuando descubrí que ahora estaban en mi plato!

Pues fue muy similar a las que tenía en la playa,

sacudir, gritar, salir corriendo y “rezar” para que no estuviera allí la próxima vez que mirara.

Pero al contrario que en la playa, las algas seguían allí.

Y mi madre al lado diciéndome lo buenísimas que eran para los huesos!

Recordáis cuando teníais 8 años?

Recordáis cuánto os importaban las cosas buenas para vuestros huesos a esa edad?

 

Realmente no había forma de convencerme… quizás me las “colaban” en algún puré, pero en todo caso yo no podía verlas ni sentirlas.

 

Más tarde aparecieron un par de recetas tipo “snack” que me encantaron!

(recetas que os comparto más adelante)

Aunque en el momento en que supe que eran Algas, dejaron de tener la más mínima posibilidad.

 

Y así, con paciencia infinita por parte de las cocineras de la casa, llegamos a la adolescencia, dónde con 14 años me fui un verano a Francia, a aprender Francés! O eso pensaba yo!

Bueno, tengo que reconocer que también aprendí francés, pero ese fue el menor de los beneficios de aquel intercambio.

 

Aparecí en Bretaña medio de una familia que parte de las vacaciones las dedicaba a organizar un curso para conocer las Algas Marinas en su medio. (La Familia Magariños-Rey)

Un curso dónde había salidas a las playas, excursiones, clases de cocina….

Realmente mucha diversión y aventura para una “sagitario” de 14 años, en un nuevo país, con una nueva “familia” y nuevas experiencias.

 

En las salidas a las playas, yo jugaba con mis “hermanas francesas” mientras la gente cogía sacos y sacos de algas. El olor que había en la parte de atrás de la furgoneta mientras regresábamos a nuestro alojamiento, se fue grabando en mi memoria asociado a algo buenísimo, a una aventura constante.

Luego las algas se secaban en grandes paneles corridos y cuerdas. Madre mía! Ese olor del secado sí que se quedó grabado en mi corazón. De hecho, aún ahora, cuando abro un paquete de algas, me transporta inmediatamente a esos veranos.

Además mi “madre francesa” (Hélène Magariños-Rey) me pidió que fuera su asistente en sus clases de cocina, y a cambio yo me ganaba unos francos. Esas tardes de preparación, de colocación y decoración, estoy segura que fueron el “abono” para lo que germinaría y crecería en mi vida después.

Aprendí tanto en aquellos momentos!!!! Mi creatividad volaba, acompañada de nuevos sabores y texturas para mis sentidos. Que ya no me parecían tan desagradables ni amenazadores…

 

He de reconocer que “la jugada” salió fenomenal!

No me quiero ni imaginar las conversaciones que tenían mi madre y Hélène, cuando le iba contando mi transformación!

 

Pasado algún tiempo, ya no jugaba en la playa, sino que me adentraba con el grupo en la infinita playa que dejaba descubierta la marea, y alucinaba encontrando y recolectando, “Kombu” “Nori” “Espaguetty de Mar”. Las sentía en mis piernas y me encantaba la sensación. Las podía reconocer!!!!

Esas algas de los paquetes, las sentía vivas en la playa.

La recolección se hacía siempre de forma muy respetuosa, para que el alga pudiera seguir creciendo tras nuestro paso por allí. Y año tras año, regresábamos a las mismas playas, encontrábamos las mismas algas, y volvía a casa con kilos de Algas, “Pescadas por mi”!

 

Mi sentir con respecto a las Algas, dio un giro de 180º. Y creo que fue por el contacto en vivo con ellas. Que fueran buenas para mis huesos, sinceramente, tardo varios años más en importarme…

Pero me encantaba cocinar con las algas que yo misma había recogido.

Enseñar nuevas recetas a “las cocineras de la casa” de las que había aprendido en Bretaña.

Y poder reconocerlas sin necesidad de leer el nombre que ponía en la bolsa. Ya “nos conocíamos”

 

Nuestro “affair” continúa a día de hoy, y cuando realmente estudias sus propiedades, no puedes menos que maravillarte y agradecer a la Naturaleza, este tipo de alimentos que nos regala.

 

 

Vamos a ver algunas de las Algas que más se utilizan en la cocina.

 

KOMBU

Es una gran fuente de vitaminas del Grupo B, E, D y K.

Muy rica en Calcio, Potasio, Magnesio, Hierro, Azufre y la más rica en Yodo, por lo que se aconseja para regular el metabolismo.

Ayuda en la circulación Linfática

Es muy diurética

Es anticoagulante

Fungicida Natural (incluida para la cándida)

Ablanda la fibra vegetal de legumbres y cereales y facilita su digestión.

Disminuye los niveles de azúcar en la sangre

 

Sus Usos en la Cocina

Tostada: Horneada y triturada en un mortero se puede utilizar como condimento.

Hervida: Es de consistencia dura, por lo que necesita un mínimo de 40-45 minutos de cocción. 

Se utiliza para cocinar cereales y legumbres  y para elaborar consomés para sopas.

 

 

RECETA: KOMBU FRITA

Kombu cortada en trocitos de 1 cm.

Aceite de oliva + Limón

 

Se fríe la kombu, y al sacarla se añaden unas gotitas de limón.

 

 

 

WAKAME

Muy Rica en Calcio, Vitaminas del Grupo B y Oligoelementos.

Es el Alga de la Mujer.

En Japón se utiliza para reforzar a la madre después del parto.

Regenera la sangre, mejora la función renal, hepática y estimula la producción de hormonas.

También ablanda la fibra vegetal.

Excelente protector de las enzimas digestivas.

El uso continuado neutraliza el exceso de nicotina y colesterol en la sangre.

Vuelve el cabello y la piel más saludables.

Ayuda a eliminar exceso de grasa abdominal.


Sus Usos en la Cocina

Su principal aplicación es sin duda en las sopas de verduras con miso.

También se puede añadir a cereales, legumbres y estofados de verduras.

 

Tiene dos partes:

El nervio central que es más duro y necesita unos 5-15 min en cocinarse

La lamina que sale del nervio es fina, tierna y es deliciosa cruda , escaldada o marinada.

 

 

RECETA: ENSALADA DE PEPINO Y WAKAME

3 pepinos + Algas wakame, remojadas + Sésamo tostado.

 

El pepino se ralla muy fino en rodajas. Y se pone a prensar en agua con sal, para que se ablancen.

Las algas se remojan hasta que entén blandas.

Todo junto se pone a macerar con agua + vinagre de arroz + melaza o concentrado de manzana

Al servir se decora con semillas de sésamo.

 

 

 

NORI

Es muy típica de las costas atlánticas

Muy rica en proteínas, (contiene 18 tipos de aminoácidos)

Es la más digestiva de todas las algas

Contiene mucho Calcio, Fósforo, Hierro

Se ha demostrado su capacidad para regenerar la hemoglobina

Rica en vitaminas A-C-D-GrupoB,  Y Ácidos Grasos Esenciales,  Omega 3 y Omega 6.

Ayuda en procesos respiratorios, tos.... con expectoraciones amarillentas (de exceso de grasa)

Ayuda a que las heridas cicatricen antes. (Por su alto contenido en Vit A)

 

 

Sus Usos en la Cocina

Es el alga tradicional de los maki sushi.

En este caso se utiliza en forma de hoja y se toma previamente tostada sobre la llama o en la sartén.

También la podemos encontrar en copos, pero igualmente se recomienda su consumo cocinados, porque la membrana celular es dura y impide su buena asimilación si se come en crudo

 

RECETA: TEMPURA DE NORI

Hojas de Nori en cuadraditos + Harina semi-integral + maizena + sal + Aceite para freir

 

Se mezcla la harina con la maizena a partes iguales, y agua con gas hasta que se hace una pasta.

Se le añade un poco de sal y se deja reposar en la nevera hasta que esté muy fría.

Se cogen las algas, Se rebozan la mezcla de harina y agua. Se echan al aceite muy caliente.

 

 

 

AGAR-AGAR

También  conocida como kanten.

Es un componente de diversos tipos de algas, que se han hervido durante varias horas y secado.

Es una buena fuente de Calcio y de Hierro.

Muy rica en fibra soluble, al cocinarse se convierte en una gelatina suave y nutritiva.

Es reconstituyente, ligeramente laxante y depura el sistema linfático.

Facilita las digestiones y ayuda a perder peso, ya que es muy ligera y ayuda a eliminar.

Refresca el cuerpo. Reduce inflamaciones

 

Sus Usos en la Cocina

No tiene mucho sabor, por lo que absorbe el sabor de los alimentos con los que se combina.

Se usa en para preparar gelatinas y postres.

También para cremas, salsas frías, espesar sopas…

Las podemos encontrar en barras, tiras, copos y polvo.

Dependiendo del formato será recomendable un remojo previo (barra o tiras) y su cantidad para hacer gelatina también varía.

 

 

RECETA: GELATINA REFRESCANTE DE CÍTRICOS

1 l de zumo de manzana + 2 c.s. de agar-agar en copos + 2 c s. de maizena

1 c.s Melaza de Arroz + pizca de Vainilla + Zumo de ½ limón y raspadura de limón + 1 mandarina

 

Mezclamos el agar-agar con el 3/4L zumo de manzana, y lo ponemos al fuego, moviendo regularmente hasta que se disuelva. Cuando ya no veamos ningún copo de agar-agar (aprox 15 min) vamos añadiendo los demás ingredientes, la vainilla, el zumo de limón y la raspadura de limón.

En medio vasito de zumo frio, disolvemos la maizena y lo añadimos también, removiendo hasta cristalice. Vertemos el líquido en una fuente donde ya tenemos los gajos de manzarina en el fondo.

Dejamos enfriar para obtener la textura de gelatina.

 

 

 

POR QUÉ DEBEMOS INCLUÍRLAS EN NUESTRA DIETA?

 

  • Además de ser una excelente fuente de minerales orgánicos altamente asimilables, el medio en el que crecen, el agua marina que es la cuna de la vida, contiene todos los minerales de la tabla periódica.
  • Contienen proteínas (entre un 4-70% dependiendo del alga) de fácil asimilación, sus carbohidratos son bajos en calorías, las grasas que contienen están formadas por ácidos grasos poliinsaturados, son muy ricas en vitaminas, minerales y oligoelementos, es decir de elementos protectores.
  • Son de los alimentos más Alcalinizantes que hay, estimulantes del metabolismo, ayudan a eliminar líquidos y purinas (residuos tóximos metabólicos), tienen efecto antioxidante, antimutagénico y anticoagulante.
  • Igualmente reducen el colesterol y la glucosa sanguíneos.
  • El ácido algínico contribuye a la eliminación de metales pesados como el arsénico, el plomo, mercurio e incluso elementos radiactivos como el estroncio y el cobalto dando lugar a unas sales insolubles, los alginatos que se eliminan junto a los productos de desecho de nuestro metabolismo. Por eso decimos que las algas son alimentos descontaminantes.
  • Igualmente contienen ácido fucínico y fucanos que son sustancias que además de tener efecto quelante de los metales pesados como el ácido algínico, tienen efecto anticoagulante  y  un reconocido efecto antitumoral. 

 

Por todo esto, incluiremos las algas en la categoría de Alimento/Medicamento.

 

 

 

María Gómez Casal

Directora Y Profesora de Escuela de Vida

Profesora de Cocina Y Consultora Macrobiótica

www.escueladevida